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Esa muestra de saliva que enviaste a 23andMe la semana pasada podría usarse para desarrollar armas biológicas en tu contra. Al menos eso es lo que piensa Jason Crow, congresista de Colorado y miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes...
El legislador dio a conocer sus preocupaciones en el Foro de Seguridad de Aspen el viernes pasado, donde advirtió que los datos de servicios privados de pruebas de ADN (Ancestry.com es otro grande) podrían terminar en manos nefastas y facilitar la carnicería biológica.
Las armas biológicas son microorganismos o toxinas patógenos que pueden diseñarse en un laboratorio. Lo alarmante es que, con el conocimiento del genoma humano, estos laboratorios pueden crear compuestos que atacan a personas específicas de maneras específicas, basándose en su genética.
Crow no ofreció muchas pruebas de una amenaza inminente, pero la comunidad científica considera que sus preocupaciones son bastante legítimas. Sobre todo porque los servicios de pruebas de ADN actualmente venden la información genética de sus clientes a terceros.
Empresas como 23andMe afirman que nunca venden datos sin consentimiento, pero el consentimiento debe ser optativo y es fácil pasarlo por alto en los acuerdos de Términos de uso.
En resumen: Crow instó a los estadounidenses a mantenerse alejados de estos servicios de pruebas de ADN (y estamos totalmente de acuerdo).
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