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La mayoría de los argumentos son más o menos así...
"¡Creo que X!"
"X no tiene sentido. Y es el camino."
"Y no puede ser el camino por culpa de Z."
"Estás equivocado y no me agradas como persona".
(Esa última línea quizá sólo sea relevante para mí; no puedo decirlo con seguridad).
De todos modos, el punto es que la mayoría de los argumentos implican que dos partes se hacen declaraciones entre sí, lo que rara vez da como resultado que las personas cambien de opinión (también conocido como resolución).
Si, en cambio, usted incorpora preguntas a su argumento (por ejemplo, "Pero, ¿qué pasaría si usted estuviera en la posición X? ¿Aún se sentiría así?"), es mucho más probable que la otra parte vea fallas en su lógica y ajuste su perspectiva.
¡Anda, discute con un desconocido y pruébalo! Es broma... más o menos.
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